miércoles, 2 de marzo de 2011

Bordeando los 11

Rozando los 11 meses ya. Cómo pasa el tiempo!

Hace ya dos semanas que mi ratón pasó de marine arrastrándose a toda pastilla a bípedo tambaleante. Un día, de repente, se puso de rodillas y pam, se levantó apoyado en el sofá. Minutos antes habíamos dicho que había que bajar el suelo de la cuna ya, porque más de una mañana le habíamos pillado de rodillas en la cuna agarrado a los barrotes, y me daba miedo que un día se tirara. Pues bien, estando su padre realizando precisamente esa operación el ratón va y se pone de pie, como dándonos la razón en nuestros miedos. Lo hizo de manera muy natural, sin esfuerzo y sin miedo. Yo creo que ya lo había hecho antes en el cole.

Desde ese día no hace otra cosa. Se pone de pie agarrado al sofá, a una silla, a la trona (ya se ha dado un par de golpes por eso), a las estanterías (otros tantos golpes en la frente, el pobre, y eso que stoy al quite para evitarlo pero...)... saca los libros y los tebeos de su padre, aporrea la tele... hemos tenido que quitar objetos de decoración y aparatos electrónicos de su alcance, y llenado a tope las estanterías más bajas para que estén muy prietas y no pueda sacar nada. Es un solete petardo que no para de intentar tocarlo todo, cogerlo todo, le encanta la sensación de estar de pie y más de uan vez le he pillado cambiando la mano de apoyo por la otra en plan prueba de estabilidad... Está adorable, e insoportable. No admite un no, a pesar de que lo oye mil veces a la hora: no toques el radiador, no tires de los cables, no aporrees la tele, no pulses ese botón... y cuando le retiras de donde no debe estar llora, patalea y se resiste.

En este tiempo el pobre ha pasado otra otitis y está un poco raro con el sueño. Pasa de dormir toda la noche a pasarse horas llorando sin saber nosotros cómo calmarle. No quiere estar en brazos, ni en la cuna, ni que le mezas, ni que le acunes, ni que le dejes solo ni estar acompañado. Pensé que podía ser hambre en mitad de la noche, quizá esté creciendo y necesite un aporte extra... parece que tampoco. Ni tiene pis, ni calor, ni frío, ni le duele nada. Ya estoy resignada. Supongo que está madurando y eso le hace dormir peor. Su carácter va formándose y a veces no sabe ni lo que quiere. Es una adolescencia a los 11 meses. Supongo que se le pasará (y espero). A esto unimos que por lo que sea come peor los cereales. ¿estará aburrido del mismo sabor siempre?

Por cierto, vuelvo a trabajar por las noches. Es mi sino. No lo llevo muy bien, y paso los días como un alma en pena. Aún me quedan dos semanas así. Seguiremos informando...

2 comentarios:

Loulou y Cia dijo...

Hola,

Me ha encantado tu post! está lleno de ternura...

Te descubro desde "Una mamá contracorriente", desde un comentario que dejaste sobre el tema de las guarderías y con el que estoy completamente deacuerdo (aunque después de dejar mi comentario a alguna madre no le haya caído muy bien...)

En fin, que todo un placer descubrirte y seguirte!

maldito roedor dijo...

Gracias. También leí el tuyo. Más tarde me arrepentí de lo dicho. No era el lugar para esas palabras. En fin, que te agradezco el comentario, un beso